• Previo GT3 Monza, Italia

      Tercera prueba puntuable del campeonato de turismos de GT3 esta vez visitamos Italia para disputar una carrera en el Templo de la Velocidad de Monza. Tras el parón futbolístico tan polémico, volvemos casi un mes después de aquella carrera de Portimao, liderada por el equipo Cheetos Racing y la vuelta de Calado a las zonas altas en los turismos. Esta vez en Monza, con varios pilotos con considerables kilos de más debido a los lastres, deberán de hilar muy fino para trazar lo mejor posible sin perder tiempo en las múltiples chicanes del circuito italiano. Sin duda veremos una carrera con muchos adelantamientos y pasadas de frenada



      Información Técnica

      El Autódromo Nazionale Monza consta de 11 curvas (Contando las tres variantes) que junto a las amplias rectas componen los 5’793 kilómetros de longitud del circuito.

      Las dos rectas principales son la recta de meta, que va desde el final de la curva Parabólica hasta la variante 1 y tiene 958 metros de longitud, y la recta que precede a la Parabólica, de 1’194 kilómetros de longitud.



      El circuito más rápido y sufrido

      En líneas generales debemos decir que Monza es un circuito rapidísimo y muy sufrido para el coche.

      Además, el circuito de Monza es el circuito más problemático para el motor dado que más del 75% de la vuelta se realiza con el acelerador pisado al máximo. Se trata de un trazado en el que se alternan las altas velocidades de las curvas con la reducción hasta baja velocidad en curvas y chicanes. Así no sólo el motor sufre, sino también los frenos, como ocurre en la recta principal donde superamos los 280 km/h y se reduce hasta aproximadamente 50 km/h al llegar a la variante del Rettifilo.

      Los neumáticos sufren un gran desgaste provocado por las fuertes frenadas pero no provoca muchos problemas a los equipos dado que con las amplias rectas recuperan su temperatura ideal.





      Cómo adaptar el coche a Monza

      El circuito de Monza exige una preparación especial debido a la gran velocidad y bruscas frenadas que exigen al coche. Dado que estamos hablando del circuito más rápido del mundial, la primera preocupación de las escuderías al llegar a Monza es conseguir una baja carga aerodinámica que les permita afrontar las altas velocidades del trazado italiano. Esto se consigue quitando ala, que supone una descarga del alerón. Esta medida provoca un menor agarre del coche, pero las características de Monza posibilitan sacrificar este aspecto del coche.

      Los frenos deben ser muy bien revisados por los mecánicos así como la refrigeración de los mismos, ya que juegan un papel fundamental a lo largo del Gran Premio de Italia. Debe conseguirse una buena configuración que permita a los pilotos rebajar casi 250 km/h (como en la primera variante) en poco tiempo.

      En la puesta a punto debe configurarse el motor de tal forma que el piloto consiga mucha potencia en las curvas lentas así como una potencia extra en la aceleración para afrontar las entradas a amplias rectas.

      Otro punto importante a revisar es la suspensión. Los pilotos intentan arañar cualquier décima de segundo para ser más rápidos y lo hacen batallando con los pianos, para lo que el coche debe estar preparado. La entrada en los pianos es muy brusca y aquí es donde más puede sufrir la máquina.

      La singularidad de Monza de alternar fuertes frenadas con velocidades punta altísimas provocan que el equipo tenga que trabajar exhaustivamente en la preparación del coche cuando llega el turno del Gran Premio de Italia.


      Puntos para adelantar

      Además de la estrategia y adelantamientos en boxes, podríamos decir que Monza cuenta con un único posible punto de adelantamiento en pista. Se trata del final de la recta de meta. El adelantamiento consistiría en salir muy pegado de la curva Parabólica para lograr un buen rebufo y adelantar justo antes de encarar la primera variante. Si no es muy grande la diferencia entre el coche que llevas delante, será muy difícil adelantar en la recta. Cuando la diferencia es menor hay que coger el rebufo y abrirte unos metros antes de trazar la variante. Se trata de frenar más tarde y meter el coche bien en la trazada de la chicane, con lo que el coche adelantado se verá obligado a reducir la velocidad para no tocarse. Es una maniobra que implica gran capacidad de conducción por parte del piloto para trazar bien la chicane y, una vez adelantado, no perder en la aceleración la posición ganada.

      Esta maniobra de adelantamiento podría realizarse también en la Variante de la Roggia, que podría ser el otro punto para adelantar de Monza. Pero en este caso es más difícil salir más pegado de la Curva Grande al coche de delante y por lo tanto conseguir un buen rebufo que permita el adelantamiento.





      Comentarios 1 Comentario
      1. Avatar de mariano
        mariano -
        gran previoo!!!