• Previo GT3 Spa, Bélgica

      Siguiente carrera en el campeonato de turismos de la Blancpain GT3, quinta del calendario de las ocho previstas a disputarse. Uno de los mejores circuito del mundo y casi posiblimente el mejor a disputarse en esta apasionante temporada. Se antoja un fin de semana lluvioso, y con bajas temperaturas, que harán del circuito de Spa Francorchamps una de las más increíbles carreras. Tras la carrera en Brno donde ganó Lupi después de una corta retirada y Borja en la segunda manga, el campeonato se va apretando cada vez más a medida que los kilos por acumulación de lastre adicional suben carrera tras carrera


      Información Técnica

      El histórico circuito de Spa-Francorchamps alberga el Gran Premio de Bélgica y está formado por 19 curvas (contando las chicanes) y largas rectas. Las curvas son diez a izquierdas y nueve a derechas. Es un circuito rápido, con una velocidad máxima de 275 km/h. El trazado tiene 7,004 kilómetros de longitud.

      La parada en boxes desde que el coche se desvía de la pista hasta que se reincorpora a la misma dura un poco más de medio minuto. Esto sin contar el tiempo que tarden los mecánicos en cambiar neumáticos. Podríamos decir, pues, que es una parada bastante larga.






      Un circuito rápido

      El circuito de Spa puede tomarse como el prototipo de circuito de Fórmula 1. Combina las rectas largas y curvas veloces con otros sectores de chicanes y curvas lentas.

      El trazado de Spa-Francorchamps es el segundo, tras Monza, en el que más tiempo se mantiene el acelerador a fondo. El 72% de la vuelta se hace a todo gas en Spa. Esto requiere mucha potencia en el motor, porque además hay que tener en cuenta que en dos ocasiones se pisa a fondo durante más de veinte segundos.

      También tenemos que tener en cuenta la climatología, ya que en el circuito puede producirse el hecho de que en una parte llueva y en otra no.






      Cómo adaptar el coche a Spa

      Echando un vistazo rápido a las características de Spa, podríamos decir que la carga aerodinámica que requiere es alta. Quitar ala para conseguir la mayor velocidad en las curvas rápidas se antoja muy apetecible. Sin embargo diremos que el nivel de carga aerodinámica es medio ya que en este circuito se puede adelantar y los equipos ajustan el nivel aerodinámico a esta circunstancia. Una de las claves a resaltar de Spa es generar mucho agarre para que la resistencia aerodinámica sea menor.

      La suspensión suele estar regulada con reglajes duros para poder combinar la velocidad de algunas curvas con los cambios de dirección en las chicanes. Además, los neumáticos sufren mucho en este circuito.

      Los frenos tienen un sufrimiento medio-bajo en este trazado, ya que hay un gran número de curvas rápidas. El motor, como ya hemos visto, sufre mucho en Spa, por lo que hay que cuidar bien la alimentación del mismo.

      Hay que vigilar mucho la altura del coche, ya que los cambios de rasante sobre todo en la zona de Eau Rouge hace que si no se tiene la altura suficiente, el coche puede tocar el asfalto y el piloto perder el control del coche.


      Puntos para adelantar

      Los dos puntos más claros para adelantar en Spa – Francorchamps son las curvas después de las dos grandes rectas del circuito.

      En primer lugar la recta de meta nos lleva a La Source, donde si estás cerca del coche de delante y tienes más potencia puedes apurar la frenada y rebasarlo al principio de La Source.

      El otro sitio clave es Les Combes. Los coches alcanzan mucha velocidad a lo largo de la recta Kemmel y tienen que reducir al llegar a Les Combes. Seguimos el mismo sistema que en La Source y así podremos rebasar al coche de delante.

      Se puede adelantar en otras zonas pero sería arriesgado y con mucha más dificultad que los dos puntos mencionados.






      Vuelta lanzada

      La vuelta al circuito de Spa comienza en la recta de meta, justo antes de encarar La Source. Antes de llegar a esta primera curva los monoplazas alcanzan los 200 km/h en quinta velocidad. Se reduce marchas y velocidad hasta llegar a los 60 km/h en primera velocidad. Así se traza La Source, una curva en casi 180º.

      Cuando se sale de La Source se acelera a fondo en bajada y se busca encarar Eau Rouge. El combinado Eau Rouge – Raidillon es uno de los más espectaculares del Mundial. En los últimos años se afirma que se ha perdido emoción al pasar Eau Rouge, pero sigue siendo una de las más singulares del mundo.

      Eau Rouge merece párrafo aparte. Debe su nombre al río Eau Rouge, y está situada justo donde la pista atraviesa este río. Cuando bajas desde la anterior curva y llegas a la parte más baja se produce un pequeñísimo cambio de dirección y se comienza la subida. Es un ascenso muy pronunciado que se hace con el gas a fondo. Se traza a ciegas porque no se puede ver la salida, y de repente, como si el cielo se abriera al instante, de nuevo aparece el asfalto y el piloto tiene que tirar de reflejos para trazar la curva Raidillon perfectamente.

      Para hacernos una idea, retomamos la frase que dijo Jacques Villeneuve tras un aparatoso accidente en Eau Rouge en 1999: “Ha sido el mejor accidente de mi vida”. En Eau Rouge se pueden alcanzar más de 200 km/h en lo que los pilotos consideran una difícil pero divertida curva.

      Al salir del Raidillon se encara una larga recta, la recta Kemmel, al final de la cual se alcanzan unos 270 km/h en sexta marcha. Al final de esta recta es donde se sitúa el punto intermedio que marca el tiempo del primer sector, justo antes de Les Combes. Esta es una posible zona para adelantar. Es una chicane derecha-izquierda que se pasa en tercera a 100km/h la primera curva y a 110 km/h la segunda y acelerando. Inmediatamente después se encuentra Malmedy, que se traza en tercera a 125 km/h.

      Después comienza la bajada en otra recta antes de llegar a La Rivage. Antes de la curva, los monoplazas alcanzan 190 km/h en quinta marcha y se reduce hasta segunda para trazarla. La Rivage no es una curva fácil, porque suele producir subviraje en el coche y además es en descenso. Se traza a poco más de 80 km/h.

      Nada más pasar La Rivage empieza la aceleración previa a la curva 9. Se llega a esta curva a 140 km/h y se reduce para trazarla a unos 110 km/h en tercera velocidad. Tras este tramo hay una fuerte aceleración para llegar con la mayor velocidad posible a la curva de Pouhon, a izquierdas. Se llega a Pouhon en quinta a 210 km/h y se reduce marcha para trazar la curva. Es una curva muy difícil con un gran desnivel.

      La curva que le sigue es una rápida curva que se traza a 200 km/h, es la curva 11. Se acelera en bajada y a final de recta se han alcanzado los 250 km/h, antes de llegar a la curva Fagnes. En Fagnes se sufre 2.5 G de fuerza lateral.

      Es una curva a derecha que se traza en tercera a 110 km/h e inmediatamente después llega la curva 13 que se pasa a 120 km/h. Aceleramos todo lo que podemos, pero frenamos al llegar a la curva 14. Esta curva se traza en segunda a 90 km/h.

      Se acelera a fondo y se llega a Stavelot. En esta curva pasamos de la parte creada para el circuito a la carretera convencional. Se traza en cuarta a 150km/h. No se hace acelerando sino levantando el pie.

      Aceleramos a fondo hasta las curvas 16 y 17, ambas a izquierdas y muy rápidas. La 17 es llamada Blanchimont. Se traza a 220 km/h. Esto nos conduce hasta la última chicane, la famosa Bus Stop (Parada de autobús).

      La última remodelación nos dejó una Bus Stop de derechas a izquierdas. Se traza en segunda marcha a unos 60 km/h, y es arriesgado ya que se pasa cerca del muro. Tras esto se encara a fondo la definitiva recta de meta.